La palabra “madre” en cualquier idioma o dialecto de la tierra siempre suena dulce y profunda. Y en todas las partes del mundo, la figura de la madre es símbolo de la capacidad de entrega y de virtud. Las madres no son todas iguales, pero sí todas, por el hecho de serlo, son buenos ejemplos.
¿Quién con más delicadeza que la madre?, ¿quién con más corazón?, ¿quién con más simpatía y espíritu de sacrificio?, ¿quién sabe amar más que la madre?”. Ser madre es un regalo muy grande. La ilusión de tener un hijo mueve montañas, si fuera necesario. A todas, por eso, ¡Feliz Día!,